París era una fiesta.

Deseo un tragaluz. Un subir de pasos enamorados y en calma los peldaños de la escalera hasta el desván, y dejarme llevar por las páginas en que he ido enredando mis palabras con los sentires de los otros. Y deseo el humo de un cigarro y el aliento descansado contra el claro de luna y … Continue reading París era una fiesta.

Rayuela.

Se abrió entre mis cejas, en el diminuto triángulo equilátero que existe entre mis cejas, allí donde guardo los sueños y nace el agujero negro de mis pensamientos, una puerta de dimensiones indescriptibles y formas imposibles de imaginar. Se abrió una puerta entre mis cejas y tuve miedo de que por ella se escaparan las … Continue reading Rayuela.